Honduras entre el fraude y el Terrorismo de Estado

El autor de ese artículo es uno de nuestros correspondientes hondureños quien a la hora de hoy se encuentra todavía en el país. Si conservamos su anonimato no es porque no asume sus palabras sino que para evitarle las represalias de cuales los oponentes a la elección de Juan Orlando Hernández son victimas.  

San Pedro Sula, diciembre 18 de 2017

Este artículo es un artículo de opinión. Las posturas y opiniones vertidas son propias del autor y no reflejan necesariamente las de la asociación Naturaleza y Solidaridad.

La ciudad amaneció con disparos y helicópteros volando bajo, el día de hoy se cumple un llamamiento a Paro Nacional, convocado por el pueblo en protesta por el fraude electoral, y sobre todo por la declaratoria irresponsable del tribunal supremo electoral de nombrar como presidente electo a Juan Orlando Hernández quien es el actual presidente de Honduras el pasado domingo 17 de Diciembre.

Honduras en la última década ha sufrido tres Golpes de Estado, el primero fue el derrocamiento a José Manuel Zelaya Rosales en 2009, el segundo el Golpe a la Sala Constitucional de la Corte Suprema en 2013 cuando fueron removidos 3 Magistrados de la Sala Constitucional por no estar a favor de las demandas planteadas desde el ejecutivo y el Legislativo, el tercer Golpe es el actual, un Golpe Blando ejecutado mediante el fraude electoral.

El actual Presidente de Honduras ha sido actor activo y beneficiario de esos tres Golpes, en el primero como Diputado del Congreso, en el segundo como Presidente del Congreso, en el tercero como beneficiario directo de un fraude que comenzó cuando el Tribunal Supremo Electoral inscribió su candidatura a la presidencia de la República por un segundo mandato, algo que es prohibido por la Constitución hondureña y que fue el argumento del derrocamiento de Zelaya en 2009; basado en el “derecho humano a elegir y ser electo” Hernández ha dado un golpe a la frágil democracia hondureña.

Para lograr dar el tercer Golpe de Estado Hernández se preparó desde que ocupo el cargo de Presidente del Congreso Nacional, desde allí fue creando leyes que permitían centralizar el poder institucional, centralizar los recursos y sobre todo mantener en estado de secretividad el uso de los recursos con la aprobación de la “Ley de Secretividad” que es el candado que restringe el acceso a la información pública en materia económica.

A todas estas medidas se suma la medida de militarizar la sociedad a través de la creación de un cuerpo de elite llamado Policía Militar del Orden Público, cuerpo armado al mando del presidente, quien además cuenta con un enorme fondo que puede ser utilizado a criterio presidencial llamado Taza de Seguridad o impuesto gubernamental para seguridad, de agosto del 2012. Con fondos, un poder centralizado en una sola persona, un cuerpo armado a disposición personal y los deseos de perpetuarse en el poder de un solo hombre los hondureños fuimos llamados a elecciones.

Las fuerzas de oposición aglutinadas en la Alianza de Oposición contra la dictadura, encabezada por Salvador Nasrralla pusieron en marcha varias estrategias antifraudes, entre ellas la denuncia previa al proceso electoral sobre el afán continuista a toda costa; pero lamentablemente, el gobierno y sus aliados nacionales e internacionales a vista de todos materializo el Golpe electoral.

A la fecha más de 20 muertes reconocidas por organismo de Derechos Humanos entre ellos Amnistía Internacional, son el saldo de las protestas pacíficas con las que la población demanda el respeto a su voto ejercido en las urnas.

Nos cuenta Doña María, de quien por razones de seguridad no damos su apellido que en las primeras protestas que se dieron en la populosa Colonia López Arellano de la ciudad de Choloma en el departamento de Cortés, zona Norte del país, los muertos fueron más de 11 en esa primera noche, nos dice que sus hijos que son excelentes alumnos y jóvenes trabajadores que se pagan sus propios estudios salieron a protestar, que ella se quedó viéndolos desde su casa, que está en lo alto de una pequeña montaña frente a la carretera; dice que los jóvenes estaban protestando y que llegó un gran contingente de militares de la Policía Militar, que en eso una rastra o camión de transporte pesado se estacionó y conductor empezó a apoyar a los jóvenes haciendo el sonido de “Fuera JOH” ( grito de lucha del pueblo Hondureño en contra de la dictadura que significa “Fuera Juan Orlando Hernández, nombre del presidente) con el pito de su camión, los jóvenes animados por el conductor corrieron a subirse al camión y en ese momento la policía militar empezó a disparar con balas reales a los jóvenes, después de eso, los familiares recogieron los cuerpos de sus hijos y se los llevaron sin esperar a que medicina Forense llegará a hacer el levantamiento de los cuerpos.

Son muchas las denuncias de actos cometidos por los cuerpos de seguridad del Estado como los narrados por Doña María, pero en Honduras los Medios de Comunicación son el gran aliado del gobierno y los pocos medios no alineados están sufriendo persecución y mediadas de cierre o sabotaje; es el caso de Radio Progreso, radio de los Jesuitas en la ciudad de Progreso, departamento de Yoro, que sufrió sabotaje. Los Derechos Humanos están siendo violentados en Honduras y es claro que la escalada va de menos a más, puesto que han declarado a Juan Orlando Hernández ganador a pesar de la petición de los organismos internacionales como la OEA y la UE de no declarar presidente debido a las fuertes irregularidades cometidas en los comicios del pasado 26 de noviembre, los cuales no deban certeza de un ganador. Cabe resaltar que el día 15 de diciembre el Tribunal Electoral desestimo las causas de impugnaciones presentadas por la Alianza, lo que desacredita totalmente al Tribunal.

La sociedad hondureña clama en redes sociales la ayuda de la Comunidad Internacional y los pueblos amigos ante el cerco mediático impuesto a nivel nacional y el Silencio cómplice de Estados Unidos. Es urgente que los pueblos del mundo se solidaricen con este nuevo Golpe a la democracia que está llevando a una población a sufrir actos que ya pueden ser catalogados como terrorismo de Estado por la ambición de un hombre señalado por profundos actos de corrupción que junto a un grupo de correligionarios con el mejor estilo gansteril, han secuestrado una nación y están violentando los Derechos Humanos. Esta defensa de los Derechos Humanos es una tarea de todos los pueblos del mundo.

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